Ser abogado es desarrollar el pensamiento y análisis para luego aplicarlo junto al conocimiento. Este proceso nos permite interpretar normas y adaptarlas a casos específicos para velar por que la justicia se cumpla. El abogado es un estudiante de por vida, debe meterse de lleno a la investigación constante y análisis critico, brindando oportunidad a diferentes puntos de vista.
El profesional en derecho al ser integral, piensa y trabaja duramente, lucha por la lealtad y equidad, siendo el mediador o representante de cualquier victima o en el caso contrario del victimario.
Es tan leal, que vela por un juicio justo (cuando hablamos de defender a un imputado o una victima), es el encargado de que se dé un debido proceso en la aplicación del derecho y la interpretación de leyes, en cualquier situación. Podríamos decir que el abogado es un ser humano que actúa de buena fe, siendo ese sentimiento el pilar de cualquier actividad que elabore.
El derecho al ser una ciencia social que vela por cuidar las relaciones humanas, limita la reacción instintiva y propicia la libertad racional, fomentando la evolución del hombre y su forma de vivir en sociedad. Gracias al derecho es que se actúa de forma adecuada para la convivencia. Es el sistema jurídico bajo el que vivimos que nos permite ser más civilizados. El abogado al ser el representante del derecho es el que asesora e interpreta éstos limites. He de ahí su importancia, su interpretación no sólo es explicación de un lenguaje técnico, sino la lucha continua de justicia y educación para la convivencia óptima.
Considero importante recalcar, que el abogado a pesar de ser analítico, crítico y racional, debe sentir pasión por lo que hace, ésto le da un valor significativo, claramente siendo estratégico pero sin dejar de lado la energía y emoción que provoca practicar la profesión.
El abogado es razón, lealtad, estudio, trabajo, pasión, pero sobre todo para mi un buen abogado es aquel que tiene sed de justicia y humildad.
Margarita
ResponderEliminarMuy bien! Me gustó mucho su ensayo. Definitivamente, la pasión es un motor que nos mueve día a día y que nos hace seguir luchando por las personas y por el derecho mismo. Sin pasión, la profesión sería monótona y aburrida, y pronto podríamos sentirnos frustrados. Por ese motivo, la pasión debe ser una fuente de motivación intrínseca y personal.
Ian.
Hola Margarita!, Me parece muy acertado su comentario, el abogado debe tomar las normas, estudiarlas, analizarlas y aplicarlas al caso en particular. Un buen abogado debe estudiar su caso punto por punto para determinar como defender su caso, el derecho se transforma con el tiempo, según las necesidades de la sociedad, es por esto que se debe conocer a cabalidad la violación del derecho y la norma que lo respalda.
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